Las cataratas de Iguazú se ubican en la frontera de Argentina, Paraguay y Brasil, y está conformada por 275 saltos o caídas de agua que pueden llegar a tener hasta 80 metros de altura, todas como desembocadura del rio Iguazú. Belleza natural considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que es visitado por innumerables turistas a lo largo del año.

La zona es una reserva natural que además de las cataratas cuenta con una selva virgen y flora y fauna exóticas. Esta zona se formó como resultado de una erupción volcánica dejando una inmensa huella en la tierra, que ahora es una de las más majestuosas expresiones naturales de la belleza mundial.

No hay palabras para describir por completo a las cataratas de Iguazú, quienes la han visto se atreven a decir que es incluso más bella que el Niágara. Quizá esas expresiones se justifiquen por su longitud que alcanza a ser hasta 4 veces más grandes que las cataratas compartidas por Estados Unidos y Canadá.

Las cataratas de Iguazú están divididas en varias cascadas, la más popular de ellas lleva el nombre de “garganta del diablo” como haciéndonos notar lo peligrosas y misteriosas de sus caídas de agua. Visitar las cataratas de Iguazú será una experiencia inolvidable, cuenta con todos los servicios adecuados para los visitantes y nos espera con los brazos abiertos.