
En muchas partes del mundo se construyen monumentos, plazas, efigies, torres y hasta puentes en nombre del amor. La mayor parte de ellos se encuentran en Europa, pero el Caribe Colombiano también tiene lo suyo y ha alzado en medio del mar una construcción que en esta ocasión nos invita a dar un paseo muy romántico: el Puente de los Enamorados.
Este espacio dedicado al amor es único en el mundo por su impresionante colorido, además de ser un puente flotante de más de 150 metros de largo que une a dos exóticas islas Providencia y Santa Catalina. La historia nos cuenta que este canal artificial fue construido en el siglo XVII por piratas que querían defender su isla de invasores, colocando incluso cañones que hasta el día de hoy permanecen allí.

Con el paso de los años el puente se erigió para ayudar a los habitantes a cruzar el mar para dirigirse a sus trabajos, a la escuela o simplemente a visitar el centro de la ciudad. El Puente de los Enamorados está sostenido por balsas flotantes y balsas fijas, y a lo largo de su recorrido cuenta con bancos y faroles que le dan el toque romántico. Hacia la mitad del puente hay un pequeño paso a manera de túnel que permite el tránsito de las embarcaciones.
Uno puede venir aquí con la persona amada o simplemente caminar por su senda con el deseo de enamorarse a la vez que disfruta de las maravillosas vistas de la playa, pequeña y romántica a la que también puede llegar caminando por la orilla del mar. Otra de las cosas que podemos disfrutar es su rica gastronomía basada en insumos marinos y también apreciar la colorida arquitectura de las islas.
