París es indiscutiblemente uno de los destinos favoritos a nivel mundial. No en vano recibe a más de 26 millones de turistas cada año. Su invaluable legado histórico y cultural es un poderoso gancho, al contar con célebres monumentos como la emblemática Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, la Catedral de Notre Dame o el famoso Palacio de Versalles, por mencionar solo algunos.

También acoge importantísimos recintos culturales, como el Museo de Louvre, reconocido en todo el planeta, además del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, Museo de Orsay, o la Ópera de Garnier.

El atractivo de la “Ciudad Luz” no se limita a la cultura e historia, ya que ante todo es una ciudad cosmopolita. Es la referencia máxima en moda, cuenta con numerosos parques temáticos y de diversión (como el Disneyland Resort París), impresionantes salas de cines, centros comerciales de vanguardia, hoteles París de gran sofisticación y por supuesto una gastronomía considerada la mejor del mundo.

La refinada cocina parisina –como deben saber- goza de fama universal, por su exquisitez, elegancia y una técnica totalmente innovadora. Disfrutar de platillos nacionales e internacionales en esta ciudad, no tiene pierde, y cuenta con numerosos restaurantes, muchos de lujo extremo.
Además existen fiestas locales de mucho interés, como la celebración de la Semana Santa, la Féte Nacionale, el Festival d automne à Paris o la Gran Parada de París, y por si fuera poco los más pequeños de la casa pueden disfrutar de una grata estancia en Eurodisney, el paraíso infantil más grande de Francia, donde pasaran inolvidables días, por lo que es conveniente que los viajes a Eurodisney se hagan por estancias relativamente prolongadas, demanera que se pueda gozar de todos sus atractivos. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que absolutamente nadie se puede aburrir en la capital francesa. Lo comprobarás cuando viajes a París, la travesía será un recuerdo imborrable.