En el departamento de Apurimac cuya capital es la provincia de Abancay, se encuentra el distrito de Haquira, allí se realizó una enorme y temible construcción denominada la cárcel de piedra de Haquira o Ccacca carcel en la provincia de Cotabambas, dicha construcción fue realizada por indios bajo las órdenes de los encomenderos y dueños de las minas en la época de la colonia.
Cuando los españoles llegaron a Perú, vinieron con hambre de encontrar oro a cada paso que dieran, buscando e indagando por este tesoro, se enteraron que en Haquira – Cotabambas habían unas minas de oro y plata, llegaron al lugar y obligaron a los habitantes a trabajar para ellos, excavando dicho tesoro, al ver que muchos se resistían y no aceptaban todo lo que los supuestos conquistadores mandaban decidieron construir un lugar donde castigarlos y amedrentarlos para que no desobedezcan.
Para lo que los indios tuvieron que excavar una enorme roca o peñón volcánico de 60 metros de altura por 500 de circunferencia, supuestamente esta construcción fue con el fin de que estos conquistadores administren justicia y castiguen a quienes no cumplían con las leyes, recluyéndolos y haciendo que paguen con su vida dicha falta.
En la parte media del interior se encuentra el tribunal de justicia tipo colonial y en la parte baja se encuentran unos socavones y cuevas frías, muy oscuras que servían como reclusorios o carceletas para encerrar a mujeres y hombres, abigeos o delincuentes peligrosos y a quienes violaban las Leyes de la Época Colonial, se ingresaba por unas puertas circulares. Algunos escritos indican también que los jueces eclesiásticos de la Inquisición recluían allí a los acusados por idolatría y superstición.
De acuerdo a estudios esta cárcel es única en su género, por su alta seguridad a la que se le podría considerar un frío infierno humano. Los videos muestran la cruda realidad de esta cárcel.
Muchos quienes entraron, nunca más salieron de las entrañas de esta roca viva, pues todo esto puede ser corroborado por la dramática descripción que se encuentra en una queja formulada por indígenas de Haquira –en Cotabambas, Apurímac– ante la corte superior del Cusco, en 1915. Otros documentos que hablan de los rigores de la cárcel de piedra datan del siglo XVII.
Luego de leer todo esto, no te puedes perder esta invitación, una excusa para realizar viajes, ven y personalmente conoce este lugar que es parte de la historia de Perú.
A las afueras de Cali, en el Valle del Cauca en Colombia encontramos una casona de novela: la Hacienda El Paraíso. Una antigua hacienda convertida en museo que nos traslada a la historia literaria de América Latina, ya que es el escenario principal de María, la novela más romántica de Jorge Isaacs.
Visitar la Casa Museo Hacienda El Paraíso es una verdadera experiencia impregnada de historia. Llegar hasta sus puertas, pasear por sus jardines, conocer las habitaciones e imagina que todas ellas fueron escenario de una romántica novela no hace más que hacernos sentir parte de ella, como si nosotros también hubiéramos salido de las páginas de Jorge Isaacs.
Una gran casa con techos elevados ubicada en medio de los cerros nos da la bienvenida, lugar desde donde podemos apreciar toda la belleza del Valle del Cauca cubierto por hectáreas de plantaciones de la dulce caña de azúcar, y que a su vez está rodeada de una exuberante vegetación.
La sala, el cuarto de Efraín, la cocina y todos los ambientes conservan la decoración de la época, otro detalle más que nos traslada hasta los tiempos en que María y Efraín vivieron su gran historia de amor. La Hacienda El Paraíso está abierta al público de martes a domingo desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.
Si estas de visita por el Valle del Cauca no pierdas la ocasión de retroceder en el tiempo y ubicarte en el escenario mismo de la más grande novela romántica de Latinoamérica.
Tingo María es una hermosa ciudad que se ubica como puerta de entrada a la Amazonía del Perú. Una pequeña ciudad rural que es de las más jóvenes de la región y que se ha hecho conocida como la Bella Durmiente por su impresionante cordillera y selva montañosa.
Una zona que nos invita a descubrir el esplendor que esconden sus valles y vivir la aventura que guardan míticamente sus montañas y ríos. Con un clima cálido Tingo María nos espera todo el año y se puede acceder a ella por carretera desde la ciudad de Huánuco en un tiempo de 2 horas y media.
Los principales atractivos que tiene Tingo María es su plaza de armas, con una arquitectura propia del siglo pasado que al estar rodeada de palmeras y aguajales nos dan la idea de estar a la entrada de la selva. Además podremos visitar la Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús construida en 1944 como resultado del esfuerzo de los curas franciscanos que evangelizaron la zona.
Desde el Mirador San Cristóbal se puede ver toda la ciudad y la Bella Durmiente que parece dibujar las siluetas de las montañas. Como dicen los peruanos ¡La selva pone! Así que tenemos una buena razón para descubrir las maravillas de Tingo María, la puerta de la selva peruana.
Chiloé es un archipiélago conformado por 40 pequeñas islas que se ubican en la X Región a 90 Kilómetros de la ciudad de Puerto Montt en Chile. La Isla de Chiloé es la segunda más grande después de la Tierra del Fuego. Goza de un clima templado con un promedio d 11ºC y tienen a las lloviznas como protagonistas. Esta isla es famosa en el mundo por sus palafitos, que son casas construidas sobre pilares a orillas del mar.
Es un pueblo bastante acogedor y colorido, algunas de sus Iglesias incluso se han ganado el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Los paisajes son dignos de cualquier obra de arte, árboles como el arrayán o el roble son los encargados de decorar las preciosas vistas del lugar.
Razones suficientes por las que las principales revistas de turismo en el mundo la han considerado entre las 10 mejores islas del mundo. Mi querido viajero, aquí encontrarás lo que buscas. Es un lugar donde conviven lo armónico y apacible con la alegría y multiculturalidad de sus construcciones.
Además tiene una gastronomía tan rica como las historias que sus calles cuentan. Éste es un lugar tan chileno pero íntimamente tan diferente, que te hacen olvidar las fronteras. No pierdas la oportunidad de conocer el lado escondido de un país mágico como Chile.
Pozuzo es uno de esos lugares en los que podríamos quedar encantados de inmediato. Siendo una colonia austriaco alemana que se encuentra en medio del territorio peruano llegamos a preguntarnos si realmente nos encontramos en la tierra de los incas, es que ésta es una muestra más de las incontables sorpresas que el país del ceviche y el pisco sour nos tiene escondido.
Toda una singular mezcla de paisajes, tradición y cultura es Pozuzo, un maravilloso lugar donde podremos disfrutar del verdadero contacto con la naturaleza y descubrir mucho a través de su interesante historia. El nombre del pueblo significa “río de agua salada” en el idioma pozuzino llamado amuesha. La mayoría de pobladores tienen ascendencia extranjera por los primeros colonos que llegaron allí desde 1859.
Aunque llegar no es tan sencillo como debería, el camino de 9 horas en auto de Lima (la capital del Peru) hasta Pozuzo vale la pena porque al llegar uno se encuentra con una tierra que nos recibe con los brazos abiertos. Parece que la naturaleza en pleno nos diera la bienvenida, un cielo tan azul como los ojos de los niños que pasan corriendo nos cautiva al mismo tiempo que el hermoso canto de los pajaritos que anidan en los árboles.
La temperatura es perfecta, tiene un promedio de 22 ºC lo que nos permitirá recorrer los principales atractivos del pueblo. Podemos comenzar yendo a la Capilla de San José que tiene el típico acabo en madera del lugar de estilo neoclásico. También podremos pasear por el Puente Colgante Emperador Guillermo II que fue un regalo precisamente del mismo Emperador de Prusia en 1914 y que sigue en pie hasta el día de hoy.
Pero el solo hecho de estar en Pozuzo es ya una aventura, tenemos para ver todas las casas estilo colonial que nos hacen pensar que el tiempo se hubiera detenido que combina perfecto con la tranquilidad de sus calles y el mágico paisaje que rodea todo el valle. Hay mucho por recorrer, solo basta que te animes y te dejes cautivar por la hermosa colonia austriaca que se encuentra en la mitad del Perú.